Una pasión recobrada

Universidad de Valencia, último curso. Fue entonces cuando descubrí que quería dedicarme al periodismo radiofónico. La radio local 97.7 y la delegación de Radio Nacional España en Valencia fueron los medios donde di mis primeros pasos y los que me hicieron entender que, consiguiera vivir de ella o no, la radio había llegado a mi vida para quedarse.

Photo by Jonathan Velasquez on Unsplash

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Tal vez suene un poco extraño pero la radio, para mí, es un arte. Para comunicar es necesario no sólo dominar la técnica, sino también poner hasta la última brizna de aliento y convencimiento en lo que estás diciendo. Por eso decidí venir a Madrid, ya  hace cuatro años. En esta ciudad gris y ruidosa, que por aquel entonces despreciaba, pude encontrar mi voz, aprender un nuevo lenguaje y llegar al resto del mundo a través de las ondas y de Internet.

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En primavera aterricé en la Casa de la Radio. Pasaba más horas en Radio Exterior y en Radio 5 que en mi piso y, sin embargo, la satisfacción superaba siempre al cansancio. Me movía entre el lento compás de las entrevistas y los reportajes y el ritmo frenético de los boletines y los titulares, pero el último día de junio la música paró y tuve que abandonar la pista de baile.

Por suerte, la madrugada siguiente empezaba otro festival y yo ya tenía mi invitación. A las 5 de la mañana puse rumbo a San Sebastián de los Reyes y dos horas más tarde empezamos a planificar los contenidos del magacín de ese día. La sintonía sonaba a las 10 y todos ocupábamos nuestro lugar. Y eso fue, precisamente, lo que aprendí en Onda Cero: la importancia del trabajo en equipo. Otro verano pasado y a despedirse de nuevo. Esta vez sin rumbo.

Tras semanas de búsqueda, me incorporé como estudiante en prácticas al departamento de radio de la Agencia EFE, donde desarrollé cierto gusto por la información política, nacional e internacional, y me sentí por primera vez como parte fundamental de la plantilla. Pero como dijo Calderón de la Barca, “Toda la vida es sueño y los sueños sueños son”, así que junio llegó y con él el final de mi proceso formativo.

Reconozco que creí que era el fin, que terminados mis estudios no podría volver a colaborar con una radio. Pasaron cinco meses y, mientras cursaba un Máster en Gestión Cultural, tuve la oportunidad de colaborar durante algunas semanas con el programa musical ‘Entrelares’, de Radio Círculo. También aproveché un trabajo de clase sobre distopías o utopías culturales para crear una ficción radiofónica sobre el tema.

El curso terminó y en septiembre empecé a trabajar en un museo, algo que me permite estar rodeada de cultura, mi otra pasión. Sin embargo, parece que una no es capaz de  suplir completamente el vacío que deja la otra. Con esta sensación en el pecho, recorrí Internet durante semanas, hasta que encontré un programa que, literalmente, parecía hecho para mí.

Se llama Letras Movedizas y se dedica a recuperar el género del radioteatro a través de entrevistas con expertos del sector y la emisión de pequeñas ficciones sonoras, todo ello aderezado con mucho humor y buena música.

Descender a los sótanos de la Biblioteca Eugenio Trías y convertirme en la “loca 2″(locutora 2 para los que no controlen la jerga) es toda una experiencia. Gracias a Conchi, Guiller y Tomás he aprendido a reírme e interpretar delante del micrófono. Además he descubierto una nueva forma de hacer radio y  me sorprendo cada día con las infinitas posibilidades de la imaginación y la voz humana.

Nunca la abandoné del todo, pero la he retomado con más ganas que nunca y sé que ya no podré apartarme de los micrófonos, aunque tenga que forrar mi habitación con gomaespuma para poder grabar.

Mònica Marhuenda @miramiralls

 

 

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‘Bodas de sangre’ reinterpretadas

Bodas de sangre. Ha sido esta obra de Federico García Lorca, versionada por Pablo Messiez y dirigida por Ernesto Caballero (CDN), la que me ha arrastrado al Teatro María Guerrero por primera vez. Y no será la última.

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Cartel de ‘Bodas de sangre’. Centro Dramático Nacional.

Antes de comentar esta pieza, me gustaría explicarte lo que sentí al adentrarme en este hermoso edificio. Cuando me dieron  una entrada para la segunda planta, pensé que el escenario estaría demasiado alejado y que no disfrutaría tanto de la representación. Nada más lejos de la verdad.  Subí por las mullidas escaleras hasta que me indicaron la entrada de mi palco. Allí me dijeron que podía apoyarme en la barandilla para ver mejor y así lo hice.

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Teatro María Guerrero. Edgar Santini.

Las cortinas del palco se cerraron tras de mí. Todavía quedaban unos minutos para que empezara la obra, de forma que me entretuve observando lo que me rodeaba.  El escenario blanco e inmenso, el movimiento de la gente, los haces de los focos atravesando el espacio, la tapicería roja rematada en oro que lo cubría todo…Hasta que se me ocurrió mirar hacia arriba y encontré un bello mosaico, compuesto de figuras geométricas coloreadas con tonos pasteles y metalizados.

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Detalle del techo del Teatro María Guerrero. Mònica Marhuenda.

No conseguí apartar la vista hasta que noté cómo se apaciguaba el murmullo de los espectadores más rezagados. Entonces,  uno de los personajes empezó a deambular por el escenario, haciéndolo suyo y preparándose para realizar toda una declaración de intenciones. Ese ser alegórico nos dijo que la obra no buscaba entretenernos, sino conmover las más profundas de nuestras emociones.

Expectante, apoyé uno de mis codos sobre la parte inferior de la barandilla, acolchada y cálida, y rodeé, con la mano que quedaba libre, la fría barra superior.  Con esa sensación, acogedora a la vez que estimulante, afronté la ficción que desfilaba ante mis ojos. Una creación teatral y poética que se vistió de contemporaneidad sin renunciar a la esencia del texto lorquiano.

Los sencillos decorados te transportaban de la casa de un personaje a la de otros con gran efectividad; aunque en el momento de máxima tensión de la obra la normalidad se hizo a un lado para dejar paso a un decorado fantasmal: un bosque bañado de luna donde los personajes se mezclan, se persiguen y se encuentran para sucumbir a su terrible destino.

En esta intrincada trama, dos personajes relucen con especial intensidad, gracias a las grandes actrices que los encarnan. Se trata de la madre del novio, interpretada por Gloria Muñoz, y la prima de la novia, por Guadalupe Álvarez Luchía, que con su dulce canto y su viva interpretación genera momentos muy emotivos.

Si no has leído la obra de Lorca, espero no haberte desvelado demasiados detalles. De todos modos, te recomiendo que la leas antes de ver la versión actual para poder compararlas y tener una experiencia más enriquecedora.

Gracias por recorrer estas líneas, estaré encantada de leer tus comentarios.

Mònica Marhuenda   @miramiralls

 

Galería de personajes (1): Alicia

¿Por qué seguimos escribiendo? Esta pregunta es la que José Ovejero y Edurne Portela utilizan para articular el documental ‘Vida y ficción’.  Hace un par de semanas,  en Espacio Telefónica, tuve la suerte de verlo  y  de escuchar a varios escritores y escritoras hablar sobre este tema.

Desahogo, liberación, crítica social,  construcción de una memoria personal a través de la ficción fueron algunos de los motivos esgrimidos por los autores, que en este documental nos muestran su cara más personal.  

También desvelan sus fuentes de inspiración, así como sus procesos creativos.  En este sentido, me llamó la atención que casi todos hablaran de la importancia de los personajes, de como estos seres cobran vida propia y empiezan a tirar de la historia. 

Ante esta revelación, decidí hacer lo que nunca antes había probado. Empezar a escribir un relato a través de un personaje, para que sus preocupaciones, ideales y sentimientos sean los que impulsen la trama. 

Hoy tengo el placer de presentarte a Alicia, pero solo te diré su nombre. Si quieres saber qué le sucede, sigue leyendo:

Photo by maxime caron on Unsplash

Photo by Maxime Caron on Unsplash

Lo peor de estar muriendo no es sentir que cada día soy menos capaz de hacer lo de siempre. Tampoco lo es notar que la vida se me escapa en cada gesto. Lo que me duele de verdad es verlos a ellos, mirarlos y no encontrar ya su sonrisa. Saber que piensan que no podrán soportar mi muerte.  Y el caso es que sobrevivirán. ¡Lo harán! O al menos eso necesito creer.

Esta noche he notado que me volvía a faltar el aire. Pero más allá de la angustia que me oprimía la garganta, lo que de verdad me asustaba era dejar así el mundo: sola, en una oscuridad que nada tenía que ver con la noche. Una negrura insalvable, como la desesperación que ha inundado sus almas. No les reconozco. No consigo atisbar nada de quienes fueron, ni uno de los sentimientos y recuerdos que me ayudaron a ser quien soy y decidir mi propio camino.

¿No es un sinsentido? Morirse es ley de vida, sí. Pero no hay nada que te obligue a estar amargada en los últimos días. ¿O sí? Ellos deben conocer una norma universal que yo ignoro, porque si no, no sé  por qué me están jodiendo la vida    -lo poco que me queda- de esa forma.

He intentado hablar con todos. Hacerles entender que, como no hay solución, lo importante es que disfrutemos del tiempo que nos queda juntos. Y nada. Erre que erre.  Parece que ya no me escuchen, que no tengan en cuenta mi opinión. Antes sí me hacían un poco más de caso, o al menos fingían hacerlo.  Pero ahora que les digo que los necesito fuertes, van y me cogen una depresión. ¡Joder, que la que me muero soy yo!

¿Qué te ha parecido? ¿Es creíble este personaje o su forma de expresarse te chirría? ¿Crees que su historia merece ser contada?

Si tienes alguna idea al respecto o quieres dejarme cualquier otra propuesta o comentario, los leeré encantada.

Gracias y que las letras te acompañen. 

Mònica Marhuenda @miramiralls

Los formales y el frío

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Los formales y el frío es uno de los poemas de Mario Benedetti que mayor emoción me produce, por su sensualidad y por su original composición. En esta lectura intento transmitirla, pero si quieres escucharla con la voz original del poeta, puedes hacerlo en este enlace. Además, si te apetece seguir la lectura, aquí tienes los versos, extraídos de la página Poemas del Alma.

Quién iba a prever que el amor, ese informal
se dedicara a ellos tan formales

mientras almorzaban por primera vez
ella muy lenta y él no tanto
y hablaban con sospechosa objetividad
de grandes temas en dos volúmenes
su sonrisa, la de ella,
era como un augurio o una fábula
su mirada, la de él, tomaba nota
de cómo eran sus ojos, los de ella,
pero sus palabras, las de él,
no se enteraban de esa dulce encuesta

como siempre o como casi siempre
la política condujo a la cultura
así que por la noche concurrieron al teatro
sin tocarse una uña o un ojal
ni siquiera una hebilla o una manga
y como a la salida hacía bastante frío
y ella no tenía medias
sólo sandalias por las que asomaban
unos dedos muy blancos e indefensos
fue preciso meterse en un boliche

y ya que el mozo demoraba tanto
ellos optaron por la confidencia
extra seca y sin hielo por favor
cuando llegaron a su casa, la de ella,
ya el frío estaba en sus labios ,los de él,
de modo que ella fábula y augurio
le dio refugio y café instantáneos

una hora apenas de biografía y nostalgias
hasta que al fin sobrevino un silencio
como se sabe en estos casos es bravo
decir algo que realmente no sobre

él probó sólo falta que me quede a dormir
y ella probó por qué no te quedas
y él no me lo digas dos veces
y ella bueno por qué no te quedas
de manera que él se quedó en principio
a besar sin usura sus pies fríos, los de ella,
después ella besó sus labios, los de él,
que a esa altura ya no estaban tan fríos
y sucesivamente así
mientras los grandes temas
dormían el sueño que ellos no durmieron.

Espero que lo hayas disfrutado tanto como yo. Si te ha gustado y quieres escuchar otros poemas, puedes mandarme tus sugerencias.

Gracias por la escucha/lectura/atención multimedia. Mònica Marhuenda @miramiralls

Música al calor de la estufa

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Jaime Spaniol

ESTUFA: «ciclo de conciertos que se celebra desde 1999 en Arrabal de Portillo, Valladolid. Los eventos que lo componen se caracterizan por estar acompañados de buenos manjares, ambientados por la calidez de una antigua estufa, y por acoger música procedente de toda la geografía española y de fuera de nuestras fronteras.»

Los Conciertos de la Estufa es una cita que no te puedes perder y a la que podrás acudir cada viernes hasta el próximo 31 de marzo en un lugar muy especial, las antiguas escuelas republicanas de Arrabal de Portillo. En Entrelares hablamos con uno de sus organizadores, Javier Velasco, con el que hacemos un recorrido por la historia de este festival y hablamos de buena música, del respeto hacia el público y los intérpretes.

Y hablando de intérpretes…también tenemos con nosotros a Andrés Sanz, guitarrista y voz del grupo Divertimento Folk. Andrés nos cuenta las claves para aunar canciones tradicionales castellanas con ritmos, instrumentos y melodías propios del jazz y el rock, un saber hacer que plasma en su nuevo álbum ‘Folk and roll’.

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Espero que disfrutes de este programa de ‘Entrelares‘, grabado con mucho cariño desde los estudios de Radio Círculo.

Mónica Marhuenda @miramiralls

De la adversidad a la oportunidad

ficcion_sonora_radio_teatro-saso-tusarMillones de personas se quejan cada día de su mala suerte o  comparten con alegría su fortuna. Transmiten la realidad que ven a través de un prisma, que deforma la luz  dibujando formas caprichosas y ocultando otras.

De este modo, una situación siempre va a depender de cómo la mires, de si la observas con mayor o con menor profundidad de campo, con un ángulo más o menos cerrado. Cuanto más abierto, más fácil es relativizar tu punto de partida con una nueva perspectiva crítica.

Eso es lo que le pasa a la protagonista de esta ficción sonora. Macarena vivía como cualquiera de nosotros hasta que un día se vio arrojada a un escenario en el que tuvo que reinventarse para salir adelante. Convertir la adversidad, la carencia de algún elemento, en una oportunidad para construir algo nuevo.

Espero que disfrutéis de Resiliencia, una breve pieza rafiofónica, escrita por ocho protogestoras culturales y editada por quien escribe estas líneas,  con pocos recursos técnicos y grandes dosis de esfuerzo.

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Esta obra muestra también mi resiliencia, la lucha por mantener viva mi pasión por la radio aunque, de momento, no me haya sido posible seguir trabajando en este medio.

Mònica Marhuenda @miramiralls

Radio Cos, una apuesta por la interculturalidad

El sonido de Galicia y el de Bulgaria en una sola canción. Es una de las apuestas de Radio Cos, grupo folk gallego que recorre la geografía española y la de otros países para construir una música intercultural. Esta miscelánea y reinterpretación de tradiciones musicales es la muestra de que las culturas pueden no solo convivir, sino enriquecerse unas a otras.

En la sala Galileo de Madrid, entre zapateos y palmas, fui más consciente que nunca del poder ritual de los cánticos y las danzas. Varios espectadores arrancaron a bailar con la gaita y el saxo tenor de Pedro Lamas, quien, con su formación jazzística, introduce la improvisación en las canciones de antaño. Y de repente el acordeón de Xan Pampín y el violín de Nicolay Velikov te transportaban desde los Estados Unidos hasta los Balcanes. Un viaje sin turbulencias que hace disfrutar a quienes no tienen miedo a las alturas.

Sin embargo, este paisaje musical reflejaba la mayor parte del tiempo las tierras de Galicia, con letras que hablaban de exilio, de amor, de fiesta y de costumbres. Los encargados de transmitir este acerbo cultural fueron Xurxo Fernandes y Quique Peón, percusionistas y voces de Radio Cos, que desarrollaron una investigación etnográfica de tres décadas para comprender las raíces de la música gallega.

Su forma de cantar, idéntica a la que podrían tener los gallegos cientos de años atrás, es el resultado de un recorrido por los pueblos de Galicia para grabar los cantos de sus habitantes. Esta recopilación muestra un fuerte compromiso por la preservación del patrimonio cultural inmaterial, al tiempo que se establecen diálogos con otras culturas.

Uno de los ejemplos más claros fue la adaptación del poema Adios, ríos; adios fontes, de Rosalía de Castro, que resonó melancólicamente entre compases de tango. Podéis escuchar esta bella canción en el nuevo álbum de Radio Cos, Pasatempo, y conocer más detalles sobre este grupo en la interesante entrevista que les realizó Sonia Frías en ‘Entrelares’, de Radio Círculo, un programa en el que tendré el placer de colaborar los próximos meses.

Mònica Marhuenda @miramiralls