Galería de personajes (1): Alicia

¿Por qué seguimos escribiendo? Esta pregunta es la que José Ovejero y Edurne Portela utilizan para articular el documental ‘Vida y ficción’.  Hace un par de semanas,  en Espacio Telefónica, tuve la suerte de verlo  y  de escuchar a varios escritores y escritoras hablar sobre este tema.

Desahogo, liberación, crítica social,  construcción de una memoria personal a través de la ficción fueron algunos de los motivos esgrimidos por los autores, que en este documental nos muestran su cara más personal.  

También desvelan sus fuentes de inspiración, así como sus procesos creativos.  En este sentido, me llamó la atención que casi todos hablaran de la importancia de los personajes, de como estos seres cobran vida propia y empiezan a tirar de la historia. 

Ante esta revelación, decidí hacer lo que nunca antes había probado. Empezar a escribir un relato a través de un personaje, para que sus preocupaciones, ideales y sentimientos sean los que impulsen la trama. 

Hoy tengo el placer de presentarte a Alicia, pero solo te diré su nombre. Si quieres saber qué le sucede, sigue leyendo:

Photo by maxime caron on Unsplash

Photo by Maxime Caron on Unsplash

Lo peor de estar muriendo no es sentir que cada día soy menos capaz de hacer lo de siempre. Tampoco lo es notar que la vida se me escapa en cada gesto. Lo que me duele de verdad es verlos a ellos, mirarlos y no encontrar ya su sonrisa. Saber que piensan que no podrán soportar mi muerte.  Y el caso es que sobrevivirán. ¡Lo harán! O al menos eso necesito creer.

Esta noche he notado que me volvía a faltar el aire. Pero más allá de la angustia que me oprimía la garganta, lo que de verdad me asustaba era dejar así el mundo: sola, en una oscuridad que nada tenía que ver con la noche. Una negrura insalvable, como la desesperación que ha inundado sus almas. No les reconozco. No consigo atisbar nada de quienes fueron, ni uno de los sentimientos y recuerdos que me ayudaron a ser quien soy y decidir mi propio camino.

¿No es un sinsentido? Morirse es ley de vida, sí. Pero no hay nada que te obligue a estar amargada en los últimos días. ¿O sí? Ellos deben conocer una norma universal que yo ignoro, porque si no, no sé  por qué me están jodiendo la vida    -lo poco que me queda- de esa forma.

He intentado hablar con todos. Hacerles entender que, como no hay solución, lo importante es que disfrutemos del tiempo que nos queda juntos. Y nada. Erre que erre.  Parece que ya no me escuchen, que no tengan en cuenta mi opinión. Antes sí me hacían un poco más de caso, o al menos fingían hacerlo.  Pero ahora que les digo que los necesito fuertes, van y me cogen una depresión. ¡Joder, que la que me muero soy yo!

¿Qué te ha parecido? ¿Es creíble este personaje o su forma de expresarse te chirría? ¿Crees que su historia merece ser contada?

Si tienes alguna idea al respecto o quieres dejarme cualquier otra propuesta o comentario, los leeré encantada.

Gracias y que las letras te acompañen. 

Mònica Marhuenda @miramiralls

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