El misterio de ‘La Oración en el huerto’

Las apariencias engañan, también cuando hablamos de cuadros. Según explica la especialista Pilar Silva Maroto en el curso El Museo del Prado: hitos históricos de sus colecciones,  los repintes son capas de óleo que recubren la obra original. Estos buscan corregir un error, pero también eliminar algún personaje o elemento que pueda chocar con la moral  de la época en que el cuadro se concibe.

El desaparecido en  La oración del huerto es Luis I de Orleans, representado como donante y reconocible por las ortigas de oro que adornan su vestimenta. Para rescatar a este presumido príncipe, adalid de las artes y la literatura, hicieron falta rayos infrarrojos, un microscopio y un bisturí. Estos instrumentos revelaron que bajo los colores oscuros había otros pasteles, lo que permitió discernir que se trataba de un lienzo de Colart de Laón, autor de estilo parisino dentro del gótico internacional, un movimiento que destacaba por incluir elementos reales en representaciones fantásticas.

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La Oración en el huerto, atribuída a Colart de León. Fuente: rtve.es

Pero la historia no termina aquí.  Unas señales de clavos en el marco de la obra  apuntaban a que se trataba de la tabla central de un tríptico. Con el tiempo se supo que lo que albergaban los laterales perdidos eran textos referentes al pasaje de la oración en el huerto.

No se ha conseguido descubrir por qué se arrancaron estas tablas, tampoco por qué fue ocultada la figura de Luis I de Orleans. Lo que sí nos cuenta la historia es que este príncipe fue mandado asesinar por su primo Juan sin miedo, como resultado de un enfrentamiento entre los Armagnac y los Borgoñones.

Cada cuadro encierra un enigma. Seguiremos desvelándolos en próximas entradas.

Mònica Marhuenda @miramiralls

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Ciudades defensivas, pinturas tranquilizadoras

Existen muchas formas de abordar la Historia del Arte. Para mí, una de las más interesantes es la que estudia a las sociedades en las que se realizaron esas creaciones artísticas. Es la óptica que ha escogido la catedrática Rocío Sánchez Amejeiras para hablar de las pinturas románicas de Maderuelo, en el curso que aborda los mayores hitos históricos de las colecciones del Museo.

Estos frescos, arrancados de la Iglesia de la Vera Cruz y trasladados al Museo del Prado en 1948, fueron pintados en una villa de frontera en la región conocida como Transduero, allá por el siglo XII. En estas tierras vivían soldados que se alimentaban del ganado, que podían trasladar de un sitio a otro en caso de invasión enemiga, y de los saqueos que pertrechaban en las aldeas colindantes, pertenecientes a los califatos árabes.

Pinturas de Maderuelo. Fuente: tiendaprado.com

Pinturas de Maderuelo. Fuente: tiendaprado.com

Maderuelo era un lugar inseguro, cuyos habitantes necesitaban pensar que Dios protegía las tierras de Castilla. El Pantocrátor que aparece en la bóveda de la iglesia de esta localidad transmite esta idea a los feligreses, que se ven reflejados en las pinturas del testero, que muestran el este del Edén, la tierra de los fugitivos. Por último, en el arco triunfal del ábside, sólo visible para el clérigo, se observa la desnudez de Adán y Eva, una visión que le permitía sermonear a la concurrencia sobre los pecados de la carne.

Espero que esta breve lección de historia os haya resultado entretenida. La próxima entrega será el 15 de noviembre.

Mònica Marhuenda @miramiralls

El Arte de la Guerra

Pido perdón a aquellos que hayan entrado en este WordPress buscando una reseña de la obra escrita hace cientos de años por el general chino Sun Tzu.  Este interesante manual, que inspiró a gobernantes de la talla de Nicolás Maquiavelo o Napoleón Bonaparte, tenía como máxima que  “la mejor victoria es vencer sin combatir”. Un mensaje conciliador e inteligente que va en contra de aquel binomio clásico que ensalzaba la gloria del vencedor y resaltaba la humillación del vencido.

No es posible saber si los monarcas españoles se vieron influidos por las tesis del maestro Tzu, pero lo cierto es que ellos también fueron alejándose de la representación tradicional de la guerra. Esta transformación discursiva es la que ha centrado la primera conferencia del curso El museo del Prado: hitos históricos de sus colecciones, bajo el título La épica de la derrota.

Según Francisco Calvo Serraller, catedrático de Historia del Arte y exdirector del Museo, allá por el siglo XVII, cuando el indestructible Imperio Español empezó a llenarse de grietas, Felipe IV y su valido, el Conde Duque de Olivares, se percataron de que tenían que adoptar un discurso más diplomático. Y lo hicieron, a través de la pintura de Diego de Velázquez.

La rendición de Breda. Fuente: artehistoria.com

La rendición de Breda. Fuente: artehistoria.com

La rendición de Breda, conocida popularmente como Las lanzas, introduce la idea de la magnanimidad del vencedor. En este caso el general de los tercios Ambrosio Spínola abraza al derrotado Justino de Nassau, gobernador de Breda.

Otro salto cualitativo se da con la obra de Los fusilamientos del 3 de mayo, de Francisco de Goya. Calvo Serraller asegura que en ella se conmemora la derrota de la rebelión representada por el pueblo anónimo, que sufre y suplica clemencia con los brazos en cruz.

Los fusilamientos del 3 de mayo. Fuente: museodelprado.es

Los fusilamientos del 3 de mayo. Fuente: museodelprado.es

Pero la metamorfosis más radical, la que goza de plena vigencia en la actualidad, es la de Pablo Picasso. “No hay un solo elemento que se pueda identificar con Guernica o España, lo que demuestra una gran inteligencia moral por parte de Picasso”, señala el catedrático. Este conjunto de mujeres, niños y animales son, según este experto,  una alegoría de la destrucción de la naturaleza.

Guernica. Fuente: museoreinasofia.es

Guernica. Fuente: museoreinasofia.es

Hasta aquí la historia de tres pintores con tres visiones de la guerra. Como has podido comprobar, el  arte siempre ha sido un arma política y el reflejo de la sociedad en la que se crea, por lo que se aprende mucho de él. Si has llegado hasta esta línea es porque te interesa la Historia del Arte. Me complace comunicarte que encontrarás otros posts sobre esta temática hasta finales de marzo.

Mònica Marhuenda @miramiralls